Análisis sobre la Deducibilidad de Seguros de Salud en Declaraciones de IRPF para Actividades Profesionales

Se plantea la interrogante sobre la posibilidad de deducir un seguro de salud en la declaración del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). El caso versa sobre un consultante cuya actividad principal se centra en el asesoramiento contable y fiscal de empresas y autónomos. Este consultante está evaluando la posibilidad de contratar un seguro de salud que ofrezca asistencia sanitaria, con un límite por asegurado de 500 euros.

El análisis comienza considerando el método de determinación del rendimiento neto de la actividad económica del consultante. Si bien se establece que se realizará por el método de estimación directa, se especifica que se utilizará la modalidad simplificada si se cumplen ciertos requisitos del Reglamento del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas. Se aclara que, de acuerdo con el artículo 28 de la Ley 35/2006 del IRPF, el rendimiento neto de las actividades económicas se ajustará según las normativas del Impuesto sobre Sociedades, con algunas disposiciones especiales recogidas en el artículo 30 para la estimación directa.

Este contexto normativo aborda la imputación temporal de los rendimientos de actividades económicas, señalando que los ingresos y gastos se imputarán según las reglas del Impuesto sobre Sociedades, respetando la correlación entre unos y otros. Además, se establece la condición de la deducibilidad de los gastos: estos deben tener una clara relación con la generación de ingresos y estar respaldados por documentación justificativa. No obstante, se hace hincapié en que la normativa requiere una justificación adecuada, respaldada por la factura original o documento sustitutivo, además de estar registrado en los libros-registro obligatorios para los contribuyentes que gestionen actividades económicas.

En cuanto a la pregunta principal sobre la deducibilidad del seguro de salud, se hace referencia específica al apartado 5º del artículo 30 de la Ley del IRPF, que establece que las primas de seguro de enfermedad pueden ser consideradas como gastos deducibles para la determinación del rendimiento neto en estimación directa. Estas primas son deducibles en la parte correspondiente a la cobertura del contribuyente, su cónyuge e hijos menores de veinticinco años que convivan con él. El límite máximo de deducción es de 500 euros por cada persona mencionada o de 1,500 euros para aquellos con discapacidad.

Se destaca la condición de que el tomador del seguro sea el propio consultante, ya que la Ley de Contrato de Seguro estipula que este tomador está obligado al pago de la prima en las condiciones establecidas en la póliza. La comunicación de esta información se hace con efectos vinculantes, de acuerdo con lo dispuesto en la Ley General Tributaria.